La alimentación infantil es algo que preocupa a todos los papis y mamis. Conseguir que los niños coman de todo es la pregunta del millón. Vamos a tratar de resolverla con nueve efectivos trucos sobre alimentación infantil.

Intentaremos dar respuestas pensando en esos padres desesperados que lo intentan todo: imponer su autoridad y no dejar que se levante hasta terminar el plato, amenazas de quedarse sin postre,  promesas, premios y recompensas, etc.

También los hay que en ocasiones, para evitar disgustos y ahorrarse tiempo, optan por retirar los alimentos “problemáticos” y santas pascuas. Y es que, sinceramente, ¿a quién le gustaban las acelgas a los 6 años? Sin embargo, hay veces en que ninguna de estas estrategias da resultado y el niño sigue rechazando muchos alimentos.

Es lo que los adultos llamamos neofobia alimentaria, y que para un niño no es más que un mecanismo de rechazo instintivo a probar alimentos nuevos (en especial verduras). Cuando dichos alimentos aparecen en el plato, empiezan los lloros, las rabietas y las discusiones sin fin. Y eso que las verduras tienen un sabor dulce gracias a sus azúcares naturales, pero éstas son rechazadas por muchos niños.

Pero, pese a su mala prensa, es preciso que las verduras formen parte de la dieta de nuestros hijos. Su carencia supondría un déficit de vitaminas, minerales y fibra soluble. Entre los niños que comen verduras y hortalizas encontramos menos casos de sobrepeso y obesidad, además de un menor riesgo de padecer problemas cardiovasculares o hipertensión. ¡No debemos renunciar a ellas!

Cuando los guisantes son arrinconados uno a uno en el extremo del plato, muchos papás deciden borrarlos de la lista de la compra. Pero lo que muchos padres no saben, es que cuando existe rechazo a un alimento no debería ser retirado por completo. Haz que lo pruebe un mínimo de 10 veces y se esté totalmente convencido de que no gusta. La mayoría de veces, la insistencia y la paciencia de los papás logran que el niño acepte el nuevo alimento.

Y ahí van 9 trucos que seguro te funcionan a mejorar la alimentación infantil en casa:

  1. Empezar muy temprano a ofrecerle todo tipo de alimentos. Le ayudará a verlos con naturalidad.

  2. Ser flexible y tener en cuenta las preferencias del niño (pero sin dejar que nos imponga el menú).

  3. No premiar ni recompensar con comida (son actitudes que pueden marcar los futuros hábitos alimenticios).

  4. No obligarle, castigarle o dejarle sin postre (el postre no es una recompensa, forma parte de su alimentación).

  5. Armarse de paciencia, perseverancia e imaginación. Guisantes, que se convierten en un apetecible “puré de cocodrilo”, los “arbolitos” (brócoli) que acompañan al pollo y las hamburguesas caseras con “sombrero” de tomate. Prueba con las croquetas de coliflor y las pizzas caseras con calabacín y champiñón.

  6. Cocinar con él, dejar que manipule y se familiarice con los alimentos. Llevalo al mercado y despierta su interés por lo que allí ve: fruta, verdura, pescado, etc.

  7. Predicar con el ejemplo (si los padres no queremos un alimento, él tampoco lo querrá). No podemos pedirle al niño que coma de algo que nunca ha visto tomar en casa. ¡Somos su espejo!

  8. Comer con ellos al menos una vez al día (los hábitos de alimentación se aprenden en familia). Crear un clima agradable durante las comidas es importante para que asocie ese momento con sensaciones positivas.

  9. Presentar el alimento que no gusta con otro que sea de su agrado para asociar sabores.