Por fin han llegado las ansiadas vacaciones, es la hora de desconectar, relajarnos y disfrutar de un merecido descanso. Pero no debemos olvidar que nuestro organismo no tiene vacaciones. Debemos prestarle la misma atención, o quizás más, durante estos días de asueto.

Es habitual que en el periodo estival relajemos nuestros hábitos alimenticios. Prestemos menos atención a lo que comemos, y por qué no decirlo, cometamos pequeños excesos a la hora de alimentarnos.

Vamos a daros unos pequeños consejos para que, en la medida de lo posible, mantengamos buenos hábitos durante estos días:

En primer lugar, cuidado con las bebidas azucaradas. Como ya dijimos en un post anterior, la hidratación es esencial durante el verano, pero hay que intentar sustituir los refrescos azucarados por agua o té helado.

Aprovechemos que ahora nos apetece mucho más debido al calor y como primer plato tomar gazpachos o ensaladas, alimentos frescos y naturales.

No es necesario privarse, pero también es recomendable tener cuidado con las raciones; alterna platos más contundentes, como las carnes, con mariscos o pescados, igual de nutritivos.

Por supuesto, es esencial consumir frutas y verduras, dado que tienen un alto contenido en agua, por lo que además de estar deliciosas, nos hidratan.

Ahora llegamos a la parte más dulce :), los postres. Habitualmente el postre es el gran sacrificado cuando queremos controlar nuestra alimentación, pero no tiene porqué ser así. Existen opciones de postres sanos y naturales que nos permiten darnos un capricho a la vez que mantenemos unos hábitos alimenticios saludables.

¡Esperamos que estos consejos os ayuden a disfrutar del verano y de vuestra alimentación estival!