Es importante que sepas interpretar bien las etiquetas de los productos alimentarios. Por ello, nos hemos propuesto ayudarte a cuidar tu alimentación, empezando por tomar buenas decisiones con tu cesta de la compra.

Para empezar, queremos que eches un vistazo a esta magnífica infografía publicada en el diario El País sobre cómo interpretar las novedades en el etiquetas de los alimentos.

nuevo etiquetado productos

De entre estas novedades, nosotros destacaríamos dos muy útiles:

Tamaño mínimo de letra: las etiquetas serán legibles para mayor número de personas: el tamaño mínimo de la letra será de 1,2 mm. En superficies menores de 80 cm será de 0,9 mm.

Origen vegetal: identifican el origen vegetal de aceites y grasas vegetales. A partir de ahora sabremos cuál o cuáles son los aceites con los que se elabora un producto, algo muy útil para valorar la calidad nutricional de una conserva o el perfil lipídico de un plato preparado.

Te aconsejamos elegir siempre productos elaborados con aceite de oliva, y si es virgen extra mejor que mejor.

La información obligatoria que ha de aparecer en el etiquetado es la siguiente:

  • Denominación del alimento

  • Lista de ingredientes: ordenados en orden decreciente, es decir de mayor a menor peso. Es obligatoria excepto en algunos productos, como por ejemplo los productos que proceden de un solo ingrediente; frutas, hortalizas y patatas sin manipular; vinagres de fermentación sin otros ingredientes añadidos; queso, mantequilla, leche y nata fermentada sin ingredientes añadidos en el proceso; bebidas que tengan más de 1,2 % en volumen de alcohol.

  • Contenido en alérgenos: cualquiera de los 14 alérgenos de declaración obligatoria (gluten, leche, huevo, pescado, moluscos, crustáceos, cacahuete, soja, frutos de cáscara, apio, mostaza, sulfitos, sésamo,  altramuces) destacados en la lista de ingredientes, en negrita o por tipo o tamaño de letra.

  • Cantidad de determinados ingredientes cuando se considere esencial en la identificación del alimento por parte del consumidor o se le destaque expresamente en las etiquetas.

  • Cantidad neta

  • Fecha de duración mínima es la fecha hasta la que el alimento conserva sus propiedades: “consumir preferentemente antes del…” seguido del día/mes/año o “consumir preferentemente antes del fin de…” seguido de mes/año o solo año.
    La fecha de caducidad aparece en productos muy perecederos, como el pescado fresco o la carne picada: “fecha de caducidad…” seguido del día/mes y eventualmente el año.

  • Fecha de congelación: en carnes congeladas, preparados de carne congelados y productos de la pesca no transformados congelados.

  • Condiciones especiales de conservación y/o las condiciones de utilización.

  • Nombre o la razón social y la dirección del operador de la empresa alimentaria

  • País de origen o el lugar de procedencia

  • Modo de empleo, en el caso de que en ausencia de esta información fuera difícil hacer un uso adecuado

  • Información nutricional: el valor energético (Kcal), y las cantidades de grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal, por cada 100 gr y, de forma voluntaria, por ración o unidad de consumo

Otra de las novedades que aparecen en las etiquetas es para productos elaborados el indicar con qué está hecho: “Elaborados a partir de piezas de carne/pescado” si parece una sola pieza pero es una combinación de varias.

En miplato.es encontrarás toda esta información en la ficha de cada plato.