Aunque seguro que todos habréis escuchado más de una vez los supuestos “riesgos para la salud” del microondas en la cocina, lo cierto es que no implica ningún problema para nuestra salud si seguimos sus recomendaciones generales de uso, y las de los materiales que vamos a utilizar.

De hecho, aún no se ha puesto en evidencia su peligrosidad mediante ningún estudio en todos los años que este electrodoméstico lleva usándose en nuestros hogares (que no son pocos).

Como curiosidad, contaros que este mito nació a partir de un correo electrónico que comenzó a propagarse por Estados Unidos allá por el año 2001 y dos años más tarde por otros países, sobre todo por países hispanohablantes. Este correo, que alertaba de los peligros del uso del microondas por la liberación de dioxinas, sustancias cancerígenas, a partir de los plásticos usados como envases, alcanzó una enorme difusión y provocó una gran alarma social, y a pesar de que numerosas instituciones se lanzaron a desmentirlo, aún sigue habiendo gran desconocimiento de la realidad; no es de extrañar, ya que todavía  continúa este correo circulando por la red.

No existe ninguna evidencia científica que muestre la presencia de dioxinas en los plásticos de uso alimentario, ni de que se pudieran formar como consecuencia del proceso que ocurre con el calentamiento en microondas. Puedes comprobar cómo la FDA (organismo estadounidense encargado de la regulación de los alimentos y los medicamentos) lo desmintió en su momento aquí

Quizá esta desconfianza por el microondas a pesar de las evidencias se deba a lo “misterioso” que nos resulta el funcionamiento de este electrodoméstico, y mayor ignorancia aún sobre qué son y cómo funcionan las ondas microondas. En Miplato queremos ayudar a terminar con ese desconocimiento, por nosotros que no quede:

La “magia” del horno microondas se basa en un dispositivo llamado magnetrón, que transforma la energía eléctrica en energía electromagnética en forma de microonda. Estas ondas provocan que las partículas del alimento en el interior del aparato se muevan y se agiten rápidamente chocando unas con otras; estos impactos liberan energía en forma de calor, lo que da lugar al rápido calentamiento de ese alimento. Para los más curiosos, aquí os dejamos un enlace a un vídeo donde se explica perfectamente el funcionamiento del microondas.

Por el contrario, sí es fácil encontrar estudios y publicaciones sobre la seguridad de cocinar o calentar la comida en microondas. Por ejemplo este estudio de la Universidad de Harvard en el que se demuestra que los materiales plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos se someten a una serie de pruebas para medir si su uso en microondas es seguro.

Y lo que está claro es, por el contrario, las grandes ventajas que nos ofrece hoy en día el microondas, un electrodoméstico rápido, limpio y “multifunción”: igual sirve para calentar un vaso de leche, descongelar carne o pescado, calentar un plato justo antes de comer… Es en este último caso donde quizá el microondas, a día de hoy, representa la mayor ayuda para muchos de nosotros. Si no tienes tiempo de cocinar o comes en el trabajo sabrás de lo que estamos hablando…  Miplato y el microondas hacen un gran equipo, ¿te animas a comprobarlo?