Como norma general, todos hemos caído en uno o varios hábitos de esta lista sin ser del todo conscientes de lo dañino que puede llegar a ser para nuestro organismo.

Seguir algunas de estas malas costumbres puede llevar a debilitar nuestras defensas, engordar o incluso contraer enfermedades. Hoy, desde Miplato te enseñamos cuáles son los malos hábitos más frecuentes y cómo poner remedio a estos.

  1.    Comer rápido

Es muy frecuente escuchar “como rápido y salgo” o “desayuno en cinco minutos”. Esto es un error, puesto que un consumo rápido nos lleva a ingerir más alimentos de lo que nuestro organismo necesita y a no masticar lo suficiente. Tenemos que sacar un poco más de tiempo para comer despacio y masticar correctamente. Esto facilitará la digestión y comeremos solamente lo necesario.

Hay gente que come de pie, que piensan que haciendo esto agiliza la digestión. Pues bien, esto es uno de los  falsos mitos que existen por la red, que veremos en el siguiente punto: tenemos que comer sentados y en una buena posición.  

  1.    Seguir falsos mitos alimenticios

Internet está lleno de dietas milagrosas, recomendaciones y consejos para adelgazar. No siempre es correcto lo que dicen dado que algunos son dañinos, falsos o lo opuesto a lo que dicen.

Un falso mito: el agua engorda durante las comidas.

Es falso porque el agua es un producto acalórico, que quiere decir que no aporta ninguna caloría. El agua no engorda ni adelgaza.

  1.    Beber poca agua y abusar de los refrescos

El cuerpo necesita el consumo diario de un litro y medio a dos de agua. Tenemos que beber a lo largo de todo el día y no esperar a tener sed para beber.

En el lado opuesto están los refrescos que contienen azúcares y PH elevado. Para que el cuerpo vuelva a un estado neutro después de beber una lata de refresco se necesita el consumo de 7 litros de agua.  

  1.    Abusar del azúcar y la sal

Este uno de los hábitos más perjudicial y desgraciadamente más común. En general todos los productos del mercado contienen azúcar o sal.

El exceso de azúcar lleva a la diabetes y puede provocar ceguera, alteraciones renales, entre otras enfermedades. El exceso de sal eleva la presión arterial, lo que desencadena otras enfermedades como hipertensión, retención de líquido, etc.  

  1.    Llevar una dieta monótona

Comer habitualmente del mismo tipo de alimentos puede causar la reducción de vitaminas, minerales y elementos indispensables para el organismo que tienen los alimentos que dejamos de consumir. Normalmente los dejamos apartados por otros que son más fáciles y rápidos de preparar. En Miplato, te proponemos más de 80 platos para que llevar una alimentación variada sea pan comido. 

  1.    Picar entre horas

Es un hábito de personas que no tienen horario fijo o comen en sitios diferentes. Lo aconsejable es comer cada 3 o 4 horas y realizar de 4 a 5 comidas diarias. Esto hace que el cuerpo esté en constante funcionamiento y no tenga esa sensación de vacío.

  1.    Comer antes de ir a dormir

El consumo de alimentos antes de irnos a dormir produce malestar a lo largo de la noche y un aumento de peso debido a que la digestión se hace mucho más lenta porque los alimentos son más difícil de digerir. Aconsejamos cenar  una hora y media antes de irnos a dormir.

  1.    Consumir excesivamente productos “light”

Los productos light contienen un menor porcentaje de calorías que los productos normales pero esto no quiere decir que podemos abusar libremente de ellos ya que aportan calorías y azúcares. Lo lógico es consumirlos con la frecuencia de un refresco normal.

En Miplato tenemos la solución para comer bien. Y además te llevamos los platos a tu domicilio o a la oficina. Comer lo primero que encuentras o preparar cada día la comida para llevar a la oficina es un engorro imposible de cumplir.

¡Si aún no has empezado a comer sano, Miplato.es será tu solución! ¡Haz ya tu pedido!