Cada vez hay más estudios que demuestran que no todas las grasas son malas, y que reducir el contenido en grasa de nuestra dieta no siempre es beneficioso. Por ello, te queremos dar unos consejos para llevar una dieta cardiosaludable. 

 

La clave está en buscar un adecuado perfil lipídico, es decir que en nuestra alimentación predominen las grasas insaturadasPor tanto, no debes descuidar el consumo de aceite de oliva, frutos secos, pescado azul, legumbres, aguacate… Son las llamadas “grasas buenas”, que favorecen una dieta cardiosaludable, regulan los niveles de colesterol y la tensión arterial e intervienen en numerosos procesos metabólicos.

A la hora de la compra, recuerda que la presencia de aceites vegetales no significa necesariamente saludable. Busca productos en los que se especifique claramente el uso de aceite de oliva, si es virgen extra mejor. Cuando no se especifica qué tipo de grasa es, probablemente se trate de aceites de palma, de coco, etc. (fuentes de grasas saturadas nada recomendables)

Una buena noticia: puedes darte un capricho llamado jamón ibérico de bellota. Contiene elevados niveles de ácido oleico (componente habitual del aceite de oliva), que se deben a las peculiares condiciones genéticas y de crianza del cerdo ibérico: una raza excepcional con capacidad para acumular grasa entre los músculos, con el resultado visible de la famosa “veta” del jamón, y animales alimentados en libertad en la dehesa,  a base de bellotas  y gran variedad de hierbas y raíces.

En Miplato cuidamos de tu salud cardiovascular usando exclusivamente aceite de oliva virgen extra en nuestras elaboraciones y confeccionando para ti un menú cardiosaludable. Algunos ejemplos:

Recetas con productos ibéricos

Recetas ricas en grasas insaturadas


Aunque ya hablaremos de los antioxidantes en otro post, te adelantamos un último dato: el licopeno, pigmento rojo de frutas y verduras, es un potente protector frente a enfermedades cardiovasculares, y se potencia con el calor, con lo que cualquier plato con salsa de tomate puede reforzar este objetivo en tu dieta.

Ya sabes, ¡cuida tu corazón con una dieta cardiosaludable! Tu corazón te lo agradecerá.